Mi foto favorita de la semana

No hay noche más emotiva y repleta de ilusión que la de hoy, donde la magia envuelve cada rincón en la que un niño se halle, evocando los recuerdos más escondidos de nuestra propia infancia, transportándonos a aquellos años en los que creíamos ver la barba de Melchor por el pasillo de casa, la capa de Gaspar doblar la esquina o la mano de color de Baltasar abrir la puerta de nuestro dormitorio. 

Y es que solo hace falta tener fe para abrir los ojos y poder ver. 

Os deseo una feliz noche de Reyes a todos y que os traigan todos aquellos deseos que vuestros corazones necesiten. Porque la magia existe, solo hay que abrir el corazón y permitir que lo atraviesen.