Señor y Señora…..amor

Enlace matrimonial del Señor y la Señora Amor

 

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Las horas avanzan sigilosas, prácticamente inapreciables, susurrando con su sutil segundero la dicha que sucederá en tan solo tres días. El acontecimiento con el que llevan soñando desde hace meses, uno de los momentos más importante de su vida. Ese instante en el que por fin se mirarán a los ojos y se perderán en ese oasis que solo los enamorados saben distinguir, esa magia infinita capaz de atravesar el muro más resistente con un delicado aliento, ese sentimiento que fortalece los corazones, los nutre, los prueba y los calma……el amor. 

Ya está todo preparado, el catering organizado, las mesas asignadas, los regalos y las sorpresas. Los vestidos y sus adornos, la lencería y los zapatos, los pendientes y el ramo, las alianzas y las arras, el fotógrafo, el vehículo, la iglesia y hasta el parking recomendado.

Ya está abierto el corazón, ya han decidido descansar, ya permanecen prestos para recibir la mezcla de sentimientos que experimentarán desde el instante en el que este viernes 16 de Junio,  los cálidos rayos de sol atraviesen el cristal de sus ventanas y los despierte con su luz. Si, con su luz, con ese candil que os acompañará a partir de ahora y os mostrará el verdadero yo que cada uno esconde en su interior, que con luz y convivencia aflora, pero que tanto bien os hará para fortalecer ese amor que en tres días se solidificará. 

Y sucederá, cogidos de la mano sintiendo el pulso de vuestros cuerpos, recordando fugazmente vuestros momentos juntos, rodeados de vuestras familias y amigos, testigos vivientes de vuestro verdadero amor, os daréis el “Sí, quiero”. Os emocionaréis al sentir el gozo de esa llama sellada en vuestra alma, esa promesa que un día recibisteis del cielo, esa oración escuchada, ese mimo de Dios. Y ahí, se unirán vuestras mentes, como puzzles de cristal creados con delicadeza para plasmar el cuadro de vuestras vidas juntos, donde el resto de la humanidad contemplará el milagro de la vida, el milagro del perdón, el milagro del amor.

Desde el fondo de mi corazón os deseo eterna felicidad, que disfrutéis de este inolvidable día con la mayor tranquilidad posible, todo saldrá como tenga que salir. Surgirá imprevistos, pero también cientos de manos dispuestas a remendarlos. Vosotros solo tenéis que hacer una cosa, amaros. Y besaros, mucho, mucho, y reíros, y llorar, y no olvidar jamás la suerte que habéis tenido de que la mano de Dios haya unido vuestros caminos para haceros, junto con el otro, mejores y maravillosas personas. 

Mil besos a los dos.

 

Dedicado a José Ballesteros  y a mi querida prima Rosa Mª Martín. (Señor y señora Amor)